Siento ofender a alguien cuando me niego a reconocer que me gusta lo que en realidad no me gusta. No me repugna ni me produce arcadas, simplemente no es de mi agrado.
Creerás que no, pero me has dicho cosas que me han hecho sentir querida u valorada, has visto en mí lo que ni yo misma veo y siempre me has ayudado en todo.
Un juego de niños es esta vida en la que unos vienen y otros van, pero sus mejores compañeros de juego siempre permanecen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario